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La donación, una oportunidad de vida

 

                                                                                          

 

Se llama trasplante o injerto a la operación quirúrgica por la cual se inserta en el organismo huésped un órgano o un tejido obtenido de un donador. Dependiendo de la relación genética entre el donador y el receptor de un trasplante, puede ser:

+ Autotrasplante o autoinjerto- Es cuando el donador y el receptor es el mismo individuo. Es el caso de una persona que sufre un injerto de su propia piel.
+ Isotrasplante- Cuando el donador y el receptor son genéticamente idénticos, como en el caso de los gemelos univitelinos, (gemelos idénticos).
+ Alotrasplante u homoinjerto- Cuando el donador y el receptor, son de la misma especie, pero genéticamente diferentes, entre dos seres humanos. Tal es el caso de transplantes entre dos seres humanos no relacionados.
+ Xenotrasplante o heteroinjerto- Cuando el donador y el receptor son de diferente especie, por ejemplo de cerdo a humano; o de mono a humano

 

El tema de los trasplantes de órganos no es sencillo, al contrario, es bastante complejo y requiere que al tratarlo se le dé la importancia, seriedad y respeto que implica y exige el estudio de la persona humana “El complejo proceso médico que supone la realización de un trasplante, con un relativamente elevado número de personas afectadas, implica la aceptación y seguimiento de una serie de principios éticos. La autonomía de la persona, la justicia y el no hacer daño y hacer el bien, son principios éticos que deben de ser respetados en cualquier trasplante.

                                                                                     

A continuación una lista de órganos que se pueden donar y su función:

        CORAZÓN.

Función: Bombea sangre a todo el cuerpo. 

Aplicación: Cuando está enfermo.

        RIÑONES.

Función: Eliminan impurezas del cuerpo por la orina.

Aplicación: Pacientes que no pueden eliminar la orina, y que lo tienen que hacer por una maquina.

        CORNEAS.

Función: Permite entrar la luz en el ojo.

Aplicación: Restaura la vista al ciego.

        PULMÓN.

Funciones: Son los órganos encargados de la respiración.

Aplicación: Pacientes con fallo respiratorio que no responden a tratamientos.

        HIGADO.

Función: hace proteínas, elimina desechos de la sangre.

Aplicación: pacientes que sufren de enfermedades como, tóxicos, cirrosis, infecciones virales, ...

        PIEL.

Función: Protege el cuerpo contra lesiones externas e infecciones.

Aplicación: Pacientes con quemaduras severas.

        HUESO.

Función: Apoyo para el cuerpo, protege órganos importantes.

Aplicación: Moverse y caminar

        MEDULA OSEA.

Función. Produce las células rojas y blancas de la sangre.

Aplicación: Pacientes con leucemia

 



Cuando la ética se aplica a la medicina se le llama bioética, y sus principios son de aplicación en todos los procesos médicos, en las tomas de decisiones y particularmente en los trasplantes, debido a la complejidad del acto y al número de personas que afecta el proceso.

 

Aplicación de la ética médica

Los principios básicos son: autonomía de la persona en la toma de decisiones; no maleficencia: no hacer daño; justicia: distribución equitativa, y beneficencia: procurando hacer el bien.

Autonomía. Significa el respeto absoluto a la voluntad del individuo como persona: el respeto al ser humano en sí mismo y a las decisiones que haya tomado.
En los trasplantes se documenta la voluntad, tanto en el momento de donar órganos como al someterse a un trasplante. Particular importancia tiene la manifestación de voluntad cuando una persona fallecida tiene que donar sus órganos, ya que una gran mayoría no se ha manifestado en vida respecto a la donación de órganos, por lo tanto para constatar su voluntad en caso de fallecimiento se recurre a las personas más allegadas. Son momentos muy duros en los que se acaba de perder un ser querido pero, siendo conscientes de la situación, debemos intentar conocer la voluntad del fallecido con el fin de respetar su autonomía y las decisiones que hubiera podido tomar en vida, sin dejar de valorar la importancia que tiene la donación, ya que es la única posibilidad de que se realice un trasplante. Seré, pues, la familia la que nos documente que no hay manifestación en contra, demostrando de esta forma que se esté a favor de la donaci6n, en el único proceso médico generado por la sociedad, al donar los órganos de personas fallecidas para que otras personas se beneficien, cumpliendo así otro de los principios éticos.

No maleficencia. Es uno de los principios éticos más históricos y preceptivo en todas las actuaciones médicas. La aplicación a la persona fallecida se reconoce en que en su diagnóstico de muerte es independiente de si va a ser donante; es un acto médico, el certificar que una persona ha fallecido, y en el caso del donante de órganos el certificado lo firman tres médicos que no forman parte del equipo de trasplantes (marco legal). El tratamiento al cadáver es el mismo que el de una intervención quirúrgica reglada, ya que el trasplante comienza con la obtención del órgano.

Justicia. Al margen de que el proceso conlleva un cumplimiento legal, interesa destacar la forma de actuación ética, en cuanto a la distribución de los órganos o a quién se va a trasplantar, para lo cual se necesita que la adjudicación sea con arreglo a criterios médicos de máxima efectividad del trasplante y siguiendo protocolos que sean siempre verificables y que demuestren el porqué se ha trasplantado a un paciente y no a otro, teniendo en cuenta que la escasez de órganos es el verdadero factor limitante del número de trasplantes. Justicia equitativa sin más elementos condicionantes que los médicos.

Beneficencia. Principio último y finalidad a conseguir con el proceso. El hacer el bien a otras personas, que puede variar desde el seguir viviendo ante la necesidad de un órgano vital, corazón, hígado ó pulmones, hasta cambiarle su vida con un trasplante renal. El beneficio va implícito en la acción, pues para ello se procede al trasplante. El beneficiario, o en este caso la persona que se va a trasplantar, debe ser informada de los beneficios que puede obtener con el trasplante y de los inconvenientes que pudieran surgir, todo ello documentado con lo que se conoce como Consentimiento informado, documento que se firmará tras una explicación completa, detallada y comprensible del proceso a que va a ser sometido, con la particularidad de que podrá renunciar a lo firmado en cualquier momento, cerrando así el proceso y respetando los criterios bioéticos que nos han ocupado en el proceso, respetando el de autonomía de las personas en la toma de decisiones ante los procedimientos que se van a llevar a cabo, y aplicable a todo proceso médico.

 la donación de órganos es considerado un gesto de amor  siempre que sea un acto libre, con seguridad, espontáneo, altruista y sin intereses, que quiere decir esto, que nadie te puede obligar o presionar para poder donar, ya que si lo hace esta violando tus derechos como seres humanos libres que somos. Toda tendencia a comercializar con órganos humanos o a considerarlos como unidades de intercambio o de venta, resulta moralmente reprobables, porque a través de la utilización del cuerpo como un 'objeto', se viola la misma dignidad de la persona, se le estaría privando de sus derechos, lo cual estaría en contra de la ley.

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Los órganos vitales sólo se pueden extraer del cuerpo de un individuo “clínicamente muerto”, lo cual nos trae un gran problema, la constatación de la muerte, la cual no puede ser probada mediante técnicas científicas ni empíricas, pero la experiencia nos indica que se presencian algunos signos biológicos en el cadáver, pero éticamente siempre va a existir un cuestionamiento acerca de lo sucedido, como “¿esta muerto o no lo esta? ya que si no lo estuviese siempre quedaría un remordimiento en el doctor o en la persona que de ese veredicto, al igual que quedaría la duda del “tal vez” tenia oportunidad de sobrevivir, al igual que la necesidad de establecer si el donante esta muerto sin dejar pasar tanto el tiempo, como para que el transplante pudiese fracasar. Estos casos han dado lugar a que se vuelva a definir el concepto de muerte, separándolo en dos tipos, la muerte clínica y la muerte cerebral. El primero es definido por el paro respiratorio y el cardiaco, y el segundo por el detenimiento total e irreversible  de todas las funciones cerebrales. Cuando  se presenta una cesación total e irreversible de toda actividad encefálica, y es aplicado escrupulosamente, no aparece en contraste con los elementos esenciales de una correcta concepción antropológica y  sólo cuando existe esta certeza es moralmente legítimo iniciar los procedimientos técnicos para extraer los órganos que hay que trasplantar,  con una previa autorización del donante o de alguno de sus legítimos representantes.

 

La demanda de órganos es muy elevada y el numero de los donantes es demasiado bajo, tanto así que en hospitales se ha llegado a registrar un 4.3 de donantes al año por 280 personas en listas de espera. Se ha llegado a considerar que de un donante sano que muere  accidentalmente más de 20 personas se pueden beneficiar de las donaciones de sus diversos órganos. lo cual hace necesaria una transformación de nuestras actitudes hacia la muerte, que nos permita convertirnos en donantes potenciales, lo cual podría ayudar a acabar con el robo y el trafico de órganos. De hecho, es tanta la demanda, que se ha creado una  atribución de  órganos donados mediante  listas de espera o  asignaciones a una  prioridad. Desde el punto moral, el principio de la justicia exige una igualdad, o sea que los criterios en que se utilicen no sean discriminatorios (basados en la edad, sexo, raza, religión, condición social). Para determinar quién tiene prioridad en el recibimiento de los órganos, hay que constatar  valoraciones inmunológicas y clínicas. Otra posible solución a este problema, seria el xenotrasplante, la legalidad  de un xenotrasplante requiere que por una parte  el órgano trasplantado no dañe  la integridad de la identidad psicológica o genética de la persona que lo recibe; por otra, que exista la  posibilidad biológica de llevar con éxito el trasplante, sin poner en riesgo alguno al que  lo recibe. Una de las formas más comunes de registrar donantes de órganos son las oficinas que dan licencias de manejo donde se registran las personas que tienen deseo de donar órganos en caso de muerte, claro que la persona debe estar bien enterada de la responsabilidad que se acarrea con esto. Donaciones de órganos importantes como hígados, corazones y pulmones pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte para muchas personas que por diversas enfermedades tienen órganos que ya han perdido la posibilidad de seguir funcionando.

                                                                                   

A continuación presentaremos el reglamento para la aplicación de la ley de trasplante de órganos y tejidos:

Art. 1.- La extracción y trasplante de órganos y componentes anatómicos, estarán sujetos a las disposiciones señaladas en la Ley, las previstas en este reglamento y normas, disposiciones y resoluciones del Organismo Nacional de Trasplante de Órganos y Tejidos ONTOT.

Art. 2.- La certificación de muerte cerebral, previa a los procedimientos destinados a la utilización de órganos o componentes anatómicos con fines de trasplante, será indispensable sólo en caso de trasplante de riñón, corazón, hígado, páncreas, intestino y pulmones. En caso de tejidos como piel, córnea y huesos será suficiente la certificación usual de muerte, por parte de un medico.

Art. 3.- El procedimiento para trasplante de órganos y tejidos, se halla sujeto al control que al efecto ejercerá el ONTOT.

Art. 4.- En niños, se aplicará el período de observación de acuerdo con los criterios y diagnósticos de muerte cerebral vigentes a la fecha del fallecimiento.

Art. 5.- Se utilizará un certificado único de muerte cerebral, que será completado por los profesionales a los que hace referencia el Art. 2 de la Ley de Trasplante de Órganos y Tejidos, considerando en él los parámetros mencionados en el citado artículo.

Art. 6.- A fin de que tengan fiel cumplimiento y aplicación los requisitos señalados en el Art. 3 de la Ley, para la donación en vida de componentes anatómicos, se aplicará el siguiente procedimiento:

a) El grupo médico de trasplante, realizará la evaluación del estado de salud física y mental del donante, la que consistirá en un minucioso examen general y en particular del órgano a extraer, con los procedimientos y tecnologías más adecuados para el caso, a fin de que los riesgos a asumir el donante, sean minimizados hasta un margen razonable para cualquier procedimiento quirúrgico. Si fuera necesario un diagnóstico respecto al estado mental de la persona, se podrá acudir al apoyo del especialista correspondiente;

b) No podrá procederse a la extracción de un órgano o componente anatómico, sin que previamente el donante y el receptor hayan sido informados, por el coordinador de trasplantes hospitalario o del servicio de la especialidad comprometida o, a su vez por quien haga las veces del mismo, sobre las posibles consecuencias y secuelas físicas o psicológicas de su decisión y sobre la evolución previsible en uno y otro caso;

c) La decisión del donante y la comprensión del receptor y de los procedimientos cumplidos, deberán quedar asentados en un formulario que para el efecto elaborará el ONTOT, en el que además deberán firmar dos testigos;

d) Para el caso en que el donante sea menor de edad, como es el de excepción señalada en el inciso 2do. del Art. 13 de la Ley, relativo a la donación de médula ósea, podrá ser autorizada exclusivamente por los padres del menor;

e) No podrá extraerse un componente anatómico, si no se ha predestinado el receptor, a quien igualmente se le instruirá de las circunstancias señaladas en el literal anterior,

f) Debe explicarse de manera obligatoria al donante, que dentro de un margen razonable de posibilidades, la extracción de partes o tejidos y la remoción de órganos, no implicará riesgos de incapacidad funcional, temporal o permanente; y,

g) Además del formulario con el consentimiento, que va agregado a la historia clínica, deberá enviarse un informe al Organismo Nacional para su registro y control, quien lo mantendrá en su archivo.

Art. 7.- Toda persona mayor de 18 años, podrá realizar una donación previa, para después de su muerte y la realizará por medio de una declaración escrita en una tarjeta de donación que será distribuida y coordinada en los hospitales estatales, del IESS, de la Junta de Beneficencia, clínicas y hospitales privados, en la misma que se hará constar él o los órganos que autoriza o prohíbe extirpar. Si no existe particularización, se supone que la donación es de todos los órganos. Esta autorización puede ser revocada por la misma persona, en el mismo documento. La tarjeta de donación será elaborada por el M.S.P. a través del organismo correspondiente (ONTOT).

Art. 8.- El vínculo familiar con motivo de autorizaciones para la donación, será acreditado de la siguiente manera, en forma excluyente: cónyuge, hijo mayor de 18 años, padres y hermano mayor de 18 años. En caso de encontrarse presentes dos familiares con igual grado de parentesco y poder de decisión, bastará que uno se oponga para que no se realice la extracción.

Art. 9.- Una vez producida la muerte de una persona, en los términos de la Ley materia de este Reglamento, se podrá disponer de todos o parte de sus componentes anatómicos, cuando se cumplan las circunstancias previstas en el Art. 4 de la misma, siendo obligación del médico o equipo de médicos que intervengan, el verificar hasta el último momento que no exista la oposición señalada y prevista en el Art. 14. Se presume la inexistencia de la oposición cuando no media ninguna de las limitaciones señaladas al respecto.

Art. 10.- Se considera equipo de trasplante, todo el personal que participa en el acto quirúrgico y en el manejo clínico; sus integrantes son solidariamente responsables del cumplimiento de las exigencias y requisitos señalados en la Ley y en este Reglamento.

Los profesionales que integran el equipo de trasplante deberán tener la suficiente capacitación y experiencia en la especialidad correspondiente, la certificación de cada grupo de especialistas en particular, será refrendada por el Ministerio de Salud Pública en coordinación con el ONTOT como organismo regulador competente.

Art. 11.- En caso de muerte natural, es suficiente la certificación de los médicos que determinen la muerte cerebral, para proceder a la extracción de los órganos y/o tejidos, después del conocimiento de los familiares acerca del diagnóstico de muerte.

Art. 12.- En caso de muerte violenta, una vez autorizado el levantamiento del cadáver, se puede proceder con el acto de extracción, cuyo protocolo se agregará al informe de autopsia.

Art. 13.- En ningún caso, los gastos incurridos en el proceso de la donación serán sufragados por los familiares del donante.

Art. 14.- Los trasplantes contemplados en la Ley se realizarán con intervención de médicos previamente facultados por la autoridad competente y en centros médicos a los que se exigirá que hayan cumplido con todas las regulaciones sanitarias señaladas en la Ley y dispongan de implementación técnica para cada caso de trasplante en particular. Además, todos los centros de ablación o implante, su personal médico y técnico, serán acreditados de acuerdo a los estándares que fije la comisión respectiva del ONTOT, el que será responsable solidario de la acreditación de los establecimientos que no cumplan con los requisitos, así como en los casos en que no se hayan releído las acreditaciones para centros de trasplantes, que por alguna razón, hubieran disminuido sus condiciones físicas, de personal, equipos o instrumental.

Art. 15.- Para que un hospital o clínica sea habilitado para realizar trasplantes, según la especialidad, deberá reunir los siguientes requisitos:

A. Trasplantes de corazón, pulmón, páncreas, riñón, hígado e intestino:

a) Dos quirófanos adyacentes para uso simultáneo;

b) Material quirúrgico adecuado y suficiente para cada tipo de cirugía; y,

c) Laboratorio de la especialidad, rayos x y ecografía con acceso directo a terapia intensiva, que dispondrá personal médico permanente las 24 horas del día.

B. Trasplantes de corazón, pulmones y válvulas:

Además de lo anotado en el literal A., deberán disponer:

a) Servicios de cirugía con posibilidades de uso continuo; y,

b) Equipos de hemodinamia y circulación extracorpórea dentro de la clínica u hospital.

C. Trasplantes de hígado, páncreas e intestino:

Además de lo consignado en el literal A., deberá contarse con:

a) Servicio de cirugía general; y,

b) Equipo de radiología con intensificador de imágenes, dentro del quirófano, para uso en cualquier momento, incluso transoperatorio.

D. Extracción e injerto del riñón:

Además de lo consignado en el literal A., deberá contarse con:

a) Servicio de cirugía general; y,

b) Equipos para diálisis intra y extracorpórea.

E. Extirpación o injerto de elementos osteoarticulares, piel y córneas:

Deberá disponerse de:

a) Quirófano;

b) Instrumental adecuado para la especialidad;

c) Equipo de rayos x con intensificador de imágenes para uso intraoperatorio, sólo para sistema osteoarticular; y,

d) Microscopio especular para uso intraoperatorio, en trasplante de córneas.

Art. 16.- Excepcionalmente, se realizará la ablación en centros no calificados previamente, cuando exista una razón muy importante, como por ejemplo la distancia o dificultad de trasladar al donante. Este centro deberá cumplir con equipamiento mínimo indispensable, para garantizar un correcto manejo quirúrgico. El ONTOT determinará y coordinará cuáles son estos centros.